
Crónica XXII, Interludio IV. Sinfonías Tontas: La noche calló
La noche calló.
Y era la paz del campo murmurando;
Y la sombra me acunó bajo la luna...
la miré temblando.
Y mi sueño me cogió por la cintura,
susurrando
palabras que inspiraban la frescura
de los tiempos blancos.
Y me habló de las noches olvidadas
que fueron pasando,
sin dejarme acariciarlas ni estrecharlas,
ni escuchar su canto.
Y al fin llegó,
y lloré y se oyó mi llanto:
Y era la paz del campo murmurando.
La noche calló.
Y era la paz del campo murmurando;
Y la sombra me acunó bajo la luna...
la miré temblando.
Y mi sueño me cogió por la cintura,
susurrando
palabras que inspiraban la frescura
de los tiempos blancos.
Y me habló de las noches olvidadas
que fueron pasando,
sin dejarme acariciarlas ni estrecharlas,
ni escuchar su canto.
Y al fin llegó,
y lloré y se oyó mi llanto:
Y era la paz del campo murmurando.
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