martes, 24 de enero de 2017

Crónica XXVII. A mis pintores de almas

Crónica XXVII. A mis pintores de almas


Tengo un alma que vender, ¿alguien la compra?,
dijo el hombre de los huesos congelados,
que llegó a vuestra ciudad aquel invierno
con la carne podrida de pasado.

Hoy después de tanto tiempo de aquel día,
hoy que tengo el corazón recién pintado,
he pensado que os debía esta poesía,
y dar algo del calor que me habeis dado.

A mis pintores de almas, mis amigos del grupo. Os quiero a todos.
Carretera de Jaén, Primavera.

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