Crónica III. Casi Primavera en mi Torre.
Probablemente gasté más pecados de los que quise, y tal vez no gasté algunos porque no supe.
Quizás probé más manjares prohibidos de los que debía, pero tal vez no saboreé muchos otros porque nadie me enseñó a hacerlo.
Muchas veces me equivoqué porque quise intentarlo... y otras pocas acerté porque ni siquiera lo intenté.
Subí muchas veces a mi torre, a sonreírle a Marte cuando se asomaba a través de las Hyades.
Otras muchas bajé a las húmedas cuevas del Hades a llorar, y gritarle a Carionte que quería ser su pasajero.
Pero ¿sabes qué? Que he gastado, he probado, me he equivocado, he acertado, he bajado y he subido.
Pero sobre todo he reído, he llorado, he amado y...
... y he vivido.
Y seguiré viviendo, al menos hasta que los dioses menores de mis antepasados me reclamen.
Y seguiré subiendo a la buhardilla de mi Torre de la Luna cada noche ancestral en la que aúllen los lobos a las tres lejanas Lunas de Hyrsis, entre los dos cuernos de las Montañas de la Locura. Porque mi vieja mesa de baobab me espera allí, tranquila, quieta y relajada.
Porque cuando entre de nuevo en la habitación de lo más alto, las libélulas del pantano de los sueños volverán a batir sus alas mientras revolotean la lámpara, y volverán a espolvorear esencia de hadas sobre mi papel.
Y yo estaré allí.
Es casi primavera. El río helado empieza a despertarse, y unos pequeños hilos brillantes comienzan a balbucear, queriendo moverse y bajar serpenteando hasta el lago. Pronto volverá la música del agua.
Y volverán los tiempos de conejos, y de zorros plateados. Cualquier mañana a partir de esta noche mi molino volverá a girar, y sus palas empezarán a cantar cansinamente, como lo hicieron hace tanto tiempo.
Ojalá sea pronto. Ojalá sea mañana. Ojalá se quede.

Me gusta mucho :)
ResponderEliminarGraciassss :*
ResponderEliminarWesoss